La opacidad de la verdad

MELATONINA Y SUEÑO EN NIÑOS
3 septiembre, 2020
Mañana, CUÍDAME, CUÍDATE
7 septiembre, 2020

Es terrible la época que vivimos entre medias verdades, mentiras, burlas, verdades alternativas, injurias, conspiraciones en las mentes torcidas de no pocos, suplantaciones de identidad, memorias archivadas, aún las de corto archivo, y otras formas de comportamiento humano que bien pueden originar el ocaso de la democracia, o, ser el producto de esa opacidad de la libertad, de la justica, de la participación.

 

No son los generales ni los políticos, ni los obreros, los que atentan contra la democracia, somos nosotros los ciudadanos que nos sacudimos el polvo cada vez para señalar a otros, cuando en nuestros actos y comportamientos generamos tanta incertidumbre y tanto odio, tanta tierra y tanto lodo.

 

Los resultados nocivos son múltiples, en todas las áreas de la vida personal, social y profesional. Se pierden amigos, se ganan enemigos, se dejan de hacer nuevas amistades, no se discrimina la bajeza, se traicionan ideales y propósitos, aún en sus etapas más tempranas, en el útero de emprendimientos y empresas. Un desastre terrible.

 

El vehículo se tomó las calles para manejar a contravía, para no respetar la luz amarilla y menos la luz roja, para atropellar y salir huyendo, para burlar la decencia y la justicia.  Todo está permitido, hasta que me lastima a mí o a los míos, y, ni siquiera, en casos despreciables, cuando lastima a los propios míos.

 

Como dijera, el filósofo francés Julien Benda, en 1927, en La Trahison des Clercs (“La traición de los intelectuales”): “nuestra edad es la de la organización intelectual de los odios políticos, que en la historia moral de la humanidad no puede soslayarse” [1].  Aunque señalado en el escenario de los intelectuales europeos, la medicina no está inmunizada contra todo esto, la ciencia tampoco.

 

[1] En: Twilight of Democracy. The Seductive Lure of AUTHORITARIANISM, de Anne Applebaum. Doubleday, New York. 2020

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.