Diabetes en niños e infecciones virales

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Diabetes en niños e infecciones virales

L1002424La diabetes mellitus en los niños es frecuente y su signo cardinal es el nivel elevado de azúcar en la sangre o hiperglicemia.

La hiperglicemia no ocurre por comer mucha azúcar o dulces. Cuando esto ocurre, el niño libera insulina desde su páncreas, la hormona que regula los niveles en sangre de la glucosa o azúcar, para que esos niveles se mantengan en los márgenes de la normalidad.   Aquel que no la libera, que la libera en pocas cantidades o, aún liberándola, los tejidos no le responden utilizándola son quienes presentan la elevación anormal de los niveles de glucosa o azúcar en la sangre.

Las dos formas más frecuentes de diabetes en niños y adolescentes son: (1) la producida porque existe una deficiencia de insulina, y, (2) la que se produce porque los tejidos se resisten a obedecer al efecto regulador de la insulina liberada. Estos tejidos son los músculos, el hígado y las grasas. Usualmente con esta resistencia también hay alguna anomalía en las células que producen insulina en el páncreas. Esta diabetes se conoce como diabetes tipo 2. La deficiencia de producción de insulina es la forma más frecuente y ocurre porque el páncreas sufre un daño en las células beta, que producen insulina. Esta forma se conoce como diabetes tipo 1.

Ese daño suele ser adquirido por razones autoinmunes, relacionadas con los mecanismos de protección del mismo individuo, que se tornan dañinos contra él; y por efecto directo con infecciones virales, que destruyen las células beta del páncreas. Factores genéticos son importantes en la génesis de diabetes mellitus tipo 1.

El hecho de que (1) más del 50% de los mellizos monocigóticos (idénticos) no sufren diabetes mellitas por ser mellizos, es decir, son discordantes para la enfermedad; (2) que hay variaciones en la frecuencia de diabetes en las zonas rurales y urbanas a pesar de que estén compuestas de los mismos grupos étnicos o razas; (3) el hecho de cambios en la incidencia de la diabetes que se detectan asociados a las migraciones; (4) el aumento de casos de diabetes en todo el mundo en las últimas décadas; y, (5) la observación de que suele verse más en algunas estaciones o temporadas, que en otras ha llevado a considerar que los factores ambientales son muy importante en un número significativo de pacientes con diabetes mellitus tipo 1. Entre ellos, las infecciones virales. En otras palabras, después de sufrir estas infecciones virales hay un riesgo de padecer de diabetes mellitus por efecto del daño que producen a las células beta del páncreas.

Son varios los virus que se asocian a esta situación. Sin embargo, no hay un mecanismo único para cada una de estas infecciones, como no se puede decir que se aumenta el riesgo de sufrir diabetes por el solo hecho que se ha tenido rubeola congénita, paperas, mononucleosis infecciosa o infecciones repetidas por enterovirus.

La evidencia más dramática de que los virus son un factor ambiental en la génesis de la diabetes mellitus tipo 1, la ofrece la infección congénita por rubeola. Hasta un 40% de los niños que nacen con rubeola sufren diabetes mellitus tipo 1. El tiempo entre la infección y la aparición de la diabetes puede ser tan largo como de 20 años.

Así como el virus de la rubeola induce autoinmunidad contra las células beta del páncreas, así también se ha detectado en la infección por otro virus, el virus de la papera. En epidemias por paperas se ve un aumento en la aparición de diabetes mellitas 2-4 años más tarde. Sin embargo, estudios en Europa, por ejemplo, no han reproducido estos resultados. Por ello se cree que las paperas no son tan importantes en la génesis de diabetes mellitus tipo 1 como lo es la rubeola congénita.

Es importante señalar que varios estudios grandes y a largo plazo han fracasado en encontrar una relación de causa a efecto por razón de las vacunas. Es más, las vacunaciones contra la paperas y contra la tos ferina han disminuido el riesgo de diabetes mellitus tipo 1. Para hacer las cosas más complejas, también se cree que otros agentes infecciosos pueden proteger contra la aparición de la diabetes, particularmente cuando se mira a poblaciones con pocas o pobres facilidades higiénicas, donde la incidencia de enfermedades autoinmunes, y la diabetes mellitus es una de ellas, es más baja.

La lactancia materna parece proteger o bajar el riesgo de diabetes mellitus tipo 1, mientras que la exposición a la proteína (caseína) de la leche de vaca y la muy temprana exposición al gluten se han implicado en enfermedades autoinmunes, aunque no específicamente con la diabetes mellitus. Iguales datos inconclusos existen sobre factores de la dieta como son los ácidos grasos omega-3, la vitamina E, la vitamina D, el zinc, el ácido ascórbico o vitamina C.

La clínica de la diabetes mellitus en niños y adolescentes es particularmente especial. Primero puede el niño presentar episodios de hiperglicemia (azúcar alto) que se controlan por sí solos. Con su mayor presencia, entonces el niño comienza a presentar exceso de producción de orina (poliuria) porque ha comenzado a orinar azúcar que arrastra consigo el agua. De allí que presente más tarde enuresis nocturna u orinarse en las noches, como exceso de sed o polidipsia. Las niñas o mujeres con prediabetes o con diabetes suelen sufrir de infecciones vaginales por Candida sp (hongos) con frecuencia y como las pérdidas de azúcar por orina son altas el niño y el adolescente pierden calorías y comienzan a comer más (hiperfagia). A pesar de ello, aparece pérdida de peso y de tejido graso. Después de esto, si no se descubre ni se trata, el paciente suele ser visto en una clínica o un hospital en pobres condiciones nutricionales y metabólicas con peligro de muerte si no se le trata apropiada y prontamente. Todo esto ocurre en pocas semanas entre menos edad tiene el niño o el joven.

 

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

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