Vómitos, ¿cuándo llamar al pediatra?

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Vómitos, ¿cuándo llamar al pediatra?

 

El niño previamente sano que comienza a vomitar súbitamente puede estar indicando una infección de origen viral, en la mayoría de las ocasiones. Es cierto que substancias tóxicas como infecciones bacilares (bacterianas) del intestino pueden presentarse con vómitos, como su primer síntoma. Sin embargo, entre los niños pequeños son más frecuentes las infecciones virales.   El vómito bilioso debe hacernos pensar en una condición quirúrgica y merece evaluación más agresiva. Este no es el tipo de vómitos que estamos revisando ahora.

 

 

¿Cuándo llamar al pediatra?

 

  1. Niño menor de 6 meses de edad

 

  1. Fiebre de 39ºC o 102ºF
  2. Presencia de diarrea con sangre
  3. Vómito verdoso (bilioso)
  4. Más de 12 horas con vómitos o con diarrea por más de 2 días
  5. Dolor abdominal persistente

 

  1. Otras razones

 

  1. Orina muy poco o no puede Ud. decir cuándo orinó por última vez
  2. No le nota lágrimas con el llanto
  3. Rehúsa tomar líquidos
  4. Tiene la boca y labios resecos
  5. Le parece que ha perdido peso
  6. No reacciona o muy poco cuando le habla o le mueve
  7. Parece cansado y se le nota enfermo o extraño

 

 

 

La investigación con laboratorios o estudios de imágenes de un niño con vómitos de aparición reciente y previamente sano es mínima. El examen físico debe ser el que guía sobre qué estudios deben ofrecer información importante. Si se sospecha una complicación por desbalance de los electrolitos, ese examen para electrolitos puede ser útil.

 

Es importante señalar que es muy poco lo que un hemograma o un resultado del recuento de los glóbulos blancos aporta al diagnóstico y manejo del niño y, por el otro lado, aumenta los riesgos de confusión y de más agresividad en la investigación y manejo, por el solo hecho de que siempre, después de vómitos por varias horas, vamos a confirmar una elevación de los leucocitos o glóbulos blancos en la sangre periférica, que no es por infección, como un aumento de los valores de la glicemia o azúcar, que no es por diabetes.

 

Mucho más información se puede obtener de un examen de la orina y de las heces del paciente. Hoy en día, la causa viral de las diarreas la lidera el Norovirus y el daño residual al intestino por este patógeno es significativo.

 

No hay lugar para estudios como ultrasonidos o tomografías del abdomen o del cráneo, a no ser que se sospeche apropiadamente una condición quirúrgica intra abdominal o cerebral.

 

 

Manejo del vómito intercurrente sin enfermedad importante ni signos de deshidratación significativa

 

 

  1. Inicie con un período de unas 4-6 horas sin ninguna forma de alimentación o hidratación oral
    1. Comience entonces con pequeñas y frecuentes tomas de líquidos claros, por ejemplo, jugo de manzana diluido o alguna solución de electrolitos como el Pedialyte
    2. Para niños pequeños: una cucharadita cada 5-10 minutos
    3. Gradualmente va subiendo el volumen y el tiempo entre toma y toma
    4. Si le vomita en esta fase del manejo ambulatorio, espere un par de horas antes de reiniciar los líquidos orales que estuvo tratando. Si no puede avanzar, llame a su pediatra
    5. No dé ningún alimento sólido durante las primeras 12-24 horas de rehidratación oral y solo los comienza si el niño ha tolerado los líquidos orales y quiere comer o tiene «hambre»

 

  1. Vigile estrechamente por signos de deshidratación
    1. Frecuencia de las micciones disminuye
    2. Volumen aproximado de la orina producida disminuye
    3. Resequedad de las mucosas bucales (la resequedad de los labios puede confundir porque obedece más a que el niño respira con la boca abierta) aparece

 

  1. Si el vómito se asocia con diarrea, los riesgos de deshidratación son mayores y la rehidratación oral con solamente líquidos es lo indicado
    1. Cuando la deshidratación es leve o moderada, todavía se puede corregir con líquidos por la vía oral, aún cuando haya algo de vómitos
    2. Evite las bebidas carbonatadas porque ellas inducen más vómitos
    3. La diarrea no se trata con medicamentos antidiarreicos en niños pequeños y debe investigarse la causa para entonces decidir el mejor tratamiento farmacológico de ella
    4. Evite los líquidos que retrasan el vaciamiento gástrico como son aquellos de:
      1. Alta osmolaridad o concentrados
      2. Los triglicéridos de cadena larga como algunos con alto contenido de calorías
      3. Las drogas anticolinérgicas, que suelen sugerirse para los cólicos abdominales que acompañan frecuentemente el vómito

 

  1. ¿Qué lugar tienen los medicamentos anti eméticos, para combatir el vómito?
    1. Deben evitarse en niños pequeños pero en los más grandecitos pueden utilizarse. Pregunte a su pediatra
    2. No parece tener ningún beneficio en las infecciones gastrointestinales agudas de tipo viral, al menos en la etapa inicial –primeras 4-6 horas- cuando el vómito es bien frecuente
    3. Si el vómito es muy frecuente y persistente, algunos centros de urgencias favorecen el uso de sondas nasoduodenales -introducidas por alguna de las fosas nasales se pasan hasta el duodeno, la porción inmediatamente después del estómago- que podrían facilitar la rehidratación mediante infusiones continuas de líquidos y electrolitos.  Yo nunca he tenido que recurrir a esto para rehidratar a un niño deshidratado
    4. En algunas ocasiones la persistencia del vómito aconseja suspender la rehidratación oral e iniciar líquidos parenterales, es decir, líquidos intravenosos
    5. Entre los medicamentos antieméticos, los que se consideran más efectivos y seguros son el ondansetron y la prometazina. Se pueden dar por vía intravenosas si el paciente recibe líquidos intravenosos, o por vía rectal, como supositorios, aún cuando haya diarrea concomitantemente
      1. Es importante reconocer que las náuseas están acompañadas de atonía gástrica, que demora el vaciamiento del estómago, y esto hace la absorción de los medicamentos orales impredecible
      2. El ondansetron es muy eficaz antiemético y no presenta signos extrapiramidales adversos con distonía (torciones y contracciones musculares faciales y de otros grupos musculares), que suelen ocurrir con el uso de la metoclopramida
  • En algunas circunstancias de gastroparesis o pobre vaciamiento gástrico sin obstrucción mecánica, residual al período de vómitos, algunos médicos utilizan el antibiótico eritromicina para mejorar la peristalsis del aparato gastrointestinal

 

  1. Para no pocos pacientes y por razón de la fase inicial, severa y recurrente, de los vómitos, el uso oral o intravenoso de anti ácidos, de bloqueadores de los receptores H1 o de inhibidores de la bomba de protones, utilizados para el reflujo gastroesofágico, resulta beneficioso

 

¿Cuándo admitir el niño con vómitos al hospital?

 

  1. Cuando el vómito es intratable ambulatoriamente
  2. Cuando la deshidratación es severa
  3. Cuando el niño se ve muy enfermos o responde poco durante el examen físico
  4. Cuando se sospecha otra condición agravante con el vómito
Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

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