Un bisturí necesario

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Un bisturí necesario

 

La Caja de Seguro Social no solo tiene 4 Programas a los que responde con ineficacia esperada, sino 3 elementos inseparables que no le permiten dar y aplicar soluciones: (1) los dirigentes gremiales de dentro y fuera de ella, (2) su Junta Directiva y, (3) los políticos de turno, que le han convertido en un reducto electorero y un lote de desechos.

 

No podemos perder de vista, que el problema de la Caja de Seguro Social de Panamá no es solo de financiación o de dineros, sino una grave opción deshumanizante y no ética por no resolver ni dejar resolver, que recae no solo en gobernantes cobardes y calculadores, sino en dirigentes gremiales dañados, nocivos, mentirosos y corruptos. Y siendo así para esta institución, también hay metástasis para toda la salud del país, para la salud pública. Esta situación es la que obliga a optar por dejar la duplicación de la atención de la salud, que solo ha favorecido y favorece la duplicación de los actos corruptos, la duplicación del abandono del sentido de servicio, la duplicación de los enfermos y de los muertos.

 

Usuarios, médicos, consultas, hospitalizaciones, cirugías, farmacia, medicamentos, son términos que ahogan los escritos que se hagan sobre la institución. Jubilaciones, vejez, invalidez, informe actuarial, beneficiarios, afiliación son términos menos recurridos por la pluma y el micrófono. Esto revela dos asuntos puntuales que solo serán resueltos en la medida que se reforme su Ley Orgánica, bajo el liderazgo de la visión y la inteligencia, el carácter y no más consultas. Estos asuntos son: (1) las prestaciones médicas, y (2) las prestaciones económicas.

 

¿Cómo se resuelven? (1) aumentando la edad de las jubilaciones, (2) limitando el número de beneficiarios, (3) creando 3 direcciones en lugar de una para manejar los programas de Salud y Embarazo, Vejez e Invalidez, Riesgos Profesionales, y para la Administración de la institución; (4) diversificando las fuentes de ingreso; (5) asegurando y revisando periódicamente la financiación; (8) optando políticas de mercado con sentido social y responsable.   En el campo de la provisión de atención de la salud: (1) calificando rendimiento individual y por servicios; (2) revisando contratos de empleo o trabajo cada 3-5 años para ganar o quitar privilegios profesionales, o para suspender o continuar los contratos; (3) facilitando la educación posgrado dentro y fuera de la institución; (4) reactivando las actividades médicas que probaron durante nuestros entrenamientos ser instrumentos valiosos de docencia; (5) vigilando el comportamiento humanista y profesional del funcionario; (6) honrando la figura de la destitución.

 

En una decisión ya consultada seguramente por el nuevo director de la CSS y el ministro de Salud, pero convertida en urgencia notoria por querer tapar el desatino de costear una costosa cirugía estética (aunque alguna tiene razones médicas no estéticas) a un funcionario que no constituye parte de ese amplio sector de los pobres, el gobierno quiere tasar el desencanto y la molestia ofreciendo acabar con la mora quirúrgica en un tiempo perentorio. Vale la pena recordar que el problema de salud que ha engendrado la pobre administración de ella por el Estado y la CSS no se reduce ni se soluciona acabando con la mora quirúrgica, sino con sus causas, bien conocidas y engendradas en la ausencia absoluta del sentido de pertenencia, de los valores humanistas y profesionales de la Medicina, de un número no insignificante de los funcionarios de la institución; y la hurtada autoridad a la Dirección, por hordas de políticos de la peor casta e intenciones.

 

A los eternos saboteadores contra reformas que mejorarían la atención médica de esta institución y las de salud pública, a esos que solo se les enciende la mecha de la rebeldía cuando quieren gozar de más privilegios para ellos y para los suyos, es necesario señalarles que toda crisis requiere de soluciones inmediatas y de soluciones a largo plazo. Hoy, una de las soluciones inmediatas no es la privatización de los servicios de la CSS, sino la adquisición de esos servicios en los centros privados de medicina y cirugía de conocida y probada trayectoria para destrabar esa condena inmisericorde a la invalidez y a la muerte, que cada día sembramos en un hogar humilde de nuestro país. La equidad se honra dando la oportunidad de escoger. La ética, honrando la equidad.

 

Esto no significa que el cuidado médico solo puede lograse si se paga privadamente. Esto significa que para quien ya ha pagado su cuidado médico, la oferta privada no puede abandonarse por canallas ideologías superadas.   Aunque se lea feo, no hay nada malo en cobrar un costo al cuidado de la enfermedad y un valor al enfermo –nada es gratis- lo malo es abandonarlos por falta de dinero o dizque falta de dineros. Lo feo es que los sistemas de salud públicos, pagados por adelantado con impuestos o cuotas, sean financiados sin justicia ni prioridad, y peor administrados. Este concepto tiene que digerirse a largo plazo y se inicia en cada uno de nosotros, que hacemos realidad en cualquiera de nuestros campos de acción y profesión, conceptos como solidaridad, humanismo y profesionalismo.   21/5/2017

 

 

 

 

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

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