Marihuana, embarazo y producto del embarazo

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Asociación entre uso de marihuana y resultados obstétricos y neonatales adversos

Warshak CR, Regan J, Moore B, Magner K, Kritzer S & Van Hook J: Association between marijuana use and adverse obstetrical and neonatal outcomes. J Perinatol 2015;35:991-995

 

En 23 estados de los EEUU y el Distrito de Columbia, el uso de alguna forma de marihuana se ha legalizado.

En el año 2012, la DEA (Drug Enforcement Agency) reportó que 18.9 millones de estadounidenses de 12 años de edad y más, habían usado marihuana en el mes anterior a la encuesta. Entre los jóvenes y adolescentes el uso de marihuana se ha disparado. En el mes anterior a este reporte, un 27% reportan su consumo, lo que significa un 47% más que en el año 2008.

Con la legalización, se ha comprobado que la marihuana de los los cultivos propios es más pura y más potente, debido a un aumento en la concentración de su ingrediente activo, el tetrahidrocannabinol, que ha escalado de un 4% en los años 80 a un 15%, actualmente.

 

El ingrediente activo de la marihuana cruza la placenta fácil y rápidamente, en donde produce altas concentraciones de carboxihemoglobina. Por ser soluble en grasas, su vida media es de alrededor de 6 días, es decir, sus concentraciones en los tejidos fetales disminuye a la mitad de los valores iniciales, al cabo de 6 días.

 

El conocimiento de los efectos del consumo de marihuana en la embarazada como en el producto del embarazo es conflictivo por el hecho de que pocas embarazadas consumen marihuana durante el embarazo, porque no se han llevado a cabo estudios prospectivos de ello, por el uso concomitante de otras substancias (uso de polisubstancias) y de tabaco.

 

Este grupo de investigadores del University of Cincinnati Medical Center llevaron a cabo un estudio retrospectivo de todos los nacimientos sencillos después de 20 semanas de gestación, entre enero de 2008 y enero de 2011. Las mujeres embarazadas con embarazos múltiples o identificadas como de uso de polisubstancias fueron excluidas del estudio que se propuso identificar efectos adversos para el embarazo, del uso de marihuana.

 

Se designó como uso de marihuana cuando la embarazada reportó su consumo durante las visitas del cuidado prenatal o al momento del parto, o si en algún momento del embarazo dio positivo al tamizaje de toxicología. El estudio no fue grande suficiente para darle valor estadístico a alguna situación particular ni a resultados obstétricos como muerte fetal o muerte perinatal. Los efectos obstétricos adversos estudiados fueron el parto prematuro debajo de las 37 semanas de gestación, a diabetes gestacional, la pre eclampsia, el desprendimiento (abruptio) de la placenta, la restricción del crecimiento intrauterino por estimación ultrasonográfica del peso fetal por debajo del percentil 10, inducción de la labor de parto, parto por operación cesárea después de labor fallida, parto por estado de salud fetal inseguro, oligohidramnios y muerte fetal. Las anomalía neonatales que se evaluaron fueron malformaciones mayores, bajo peso al nacer, cuidado en la Unidad de Cuidados Intensivos, estadía neonatal prolongada más allá de los 3 días iniciales y mortalidad perinatal.

 

Se incluyeron 6,468 mujeres embarazadas: 6,107 que no consumieron marihuana durante el embarazo y 361 que sí lo hicieron. Después de hacer los ajustes necesarios para el análisis estadístico por la edad materna, la raza, la paridad, el índice de mas corporal y la ausencia de cuidado prenatal, se observó que tanto la incidencia de niños de bajo peso por restricción del crecimiento intrauterino, como la de las admisiones a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales fueron mayores entre las mujeres que fumaron marihuana. La incidencia de nacimientos prematuros o de anomalías o malformaciones fetales no fue mayor entre las embarazadas que consumían marihuana. En este estudio, el consumo de tabaco entre mujeres que además fumaban marihuana fue estratificado para entonces hacer el análisis permitido.

 

La conclusión de este estudio es de que el consumo de marihuana durante el embarazo no aumentó los riesgos de malformaciones fetales ni de la prematuridad, pero sí produjo más admisiones a los cuidados intensivos neonatales (un aumento de 54% sobre las no consumidoras de marihuana) y niños de bajo peso para sus gestaciones (un 30% más que en las no consumidoras) no atribuibles al consumo de tabaco.

 

Este estudio no se diseñó para encontrar una relación con la dosificación de marihuana consumida como tampoco fue diseñado para evaluar efectos adversos a largo plazo, por lo que no puede dar resultados sobre trastornos cognitivos, trastornos en las áreas de la motricidad gruesa y del neurodesarrollo entre los hijos de madres que consumieron marihuana durante el embarazo y que han sido reportados por otros investigadores.

 

Por su diseño, este estudio solamente revela las tendencias de algunos resultados del embarazo en mujeres que consumieron marihuana durante la gestación. En otras palabras, estudios más grandes se requieren para señalar con datos estadísticamente significativos los efectos adversos del consumo de marihuana durante el embarazo, que este estudio sugiere.

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

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