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Educación humanista de la sexualidad

Problemas en nuestro medio, como tasas altas y crecientes de enfermedades de transmisión sexual, abortos y embarazos precoces –para solo mencionar algunos- son problemas de sanidad e higiene públicas; y, si para pocos o muchos, los engendran asuntos de orden moral, siguen siendo problemas de salud pública, prioritariamente. No puede entonces, quien rige la salud pública, separarse de su obligación de señalar y liderar pautas por temores de encrespar iras santas o encarar argumentos moralistas. Inmoral es optar conductas que no han probado ninguna efectividad en el control de estas epidemias de los nuevos años y, peor, obstaculizar otras de probada eficacia y menores costos.

El año pasado, 2013, un 30.8% de las adolescentes resultaron embarazadas, 8% superior tasa a la del año anterior. Entre los años 2000-2010, entre las madres adolescentes quienes más crecieron fueron las de 14 años de edad. Lo hicieron en un 25.7%. Un adulto varón fue el responsable de estos embarazos en niñas menores de 15 años en el 54% de los casos. La sola enfermedad de transmisión sexual, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA, es la 3ª. causa de muerte entre jóvenes de 15 a 24 años, y por cada hombre portador del virus (VIH), hay 2 mujeres infectadas, que ponen a serio riesgo de enfermedad y muerte a los productos de sus embarazos. Para quienes consideran que la sexualidad es algo sagrado y privado, las cifras no son diferentes que para quienes consideramos la sexualidad como algo natural. Por ello, no hay que ponerse de acuerdo sino cada uno empoderarse de su obligación con la sociedad; y los ministerios de salud y de educación no han saldado esa deuda con la sociedad panameña.

El problema sobre la sexualidad sin educación; la influencia negativa de los medios entre los adolescentes; la veracidad de la información y la información que se dispensa; los resabios del machismo en nuestras sociedades, que norma sin atajos sobre conductas y programas; como la aparente e irreconciliable postura entre el moralismo cristiano y el racionalismo científico son elementos que hay que superar porque lo reclama la ética de las relaciones humanas. El embarazo precoz se traduce en generación de niñas madres, de riesgos reales de abandono y negligencia de la cría, sino también e igualmente grave en deserción escolar, en esclavitud por ignorancia, en amputación a la participación en la vida social del país, en resumen, en pobreza que afecta a un género siempre en desventaja y siempre relegado a planos inferiores en la misma sociedad.

images-2    Es puntual que, frente a la educación de la sexualidad humana, se permita en el escenario de los debates que hoy libran los personeros de la celosa medicalización del problema sexual junto con y contra las experiencias y preocupaciones de los adultos, a los jóvenes de nuestra sociedad. La educación sexual y sobre la sexualidad del adolescente, por ejemplo, debe enmarcarse en el compromiso de facilitar al estudiante su participación en la creación de los currículos y la generación de pensamiento y raciocinio críticos. Es solo a través de este mecanismo que se le permitirá analizar sus propias y las ajenas valoraciones de lo sexual y la relación de esas sus experiencias con el sistema socioeconómico y político donde crece y se desarrolla. Es facilitar la educación de los procesos democráticos en una sociedad libre y responsable. Es fortalecer las relaciones entre maestros, estudiantes y comunidad.

Recibir una educación sexual integral es un derecho a recibir información veraz sobre la sexualidad humana, sobre la reproducción y la anticoncepción, sobre sus derechos en esas áreas de su desarrollo como personas y, va más allá, al ámbito de los deberes. Qué tal orientar la educación sexual desde el punto de vista humanista, donde se le enseñe al estudiante respeto por la opinión o decisión ajena; compasión por el otro, que no es lástima sino aceptación por su dignidad como persona; más que competitividad salvaje por logros, participación para compartir resultados. En esa perspectiva humanista el inicio de la actividad sexual como toda la sexualidad humana estará orientada sobre el crecimiento y el enriquecimiento de valores.

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

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