IVERMECTINA Y COVID-19

COVID-19 Y DEMOCRACIA
24 julio, 2020
ENSAYOS CLÍNICOS Y COVID-19
26 julio, 2020

 

Hace unos días, apareció la publicación australiana: “The FDA-approved drug ivermectin inhibits the replication of SARS-CoV-2 in vitro[1] y se me envió como prueba de que la ivermectina no solo servía para tratar el COVID-19 y evitar sus complicaciones, sino también, ya estaba aprobada para ese uso.

 

Realmente, el título dice: “El fármaco aprobado por el FDA, ivermectina, inhibe la replicación in vitro, del SARS-COV-2”.   Lo que es aprobado por el FDA, es el fármaco ivermectina.  Lo que el estudio in vitro reveló, es que la ivermectina inhibe en un disco de Petri, la replicación del virus SARS-CoV-2, que enferma con COVID-19.  Estos descubrimientos deben solo estimular más investigación sobre los posibles efectos beneficiosos de este fármaco en los humanos y, particularmente, en el tratamiento de la infección pandémica que nos asfixia. Y, por ahora, solo eso. Estos estudios no se hicieron ni en animales ni en humanos.

 

Es no solo interesante sino espeluznante que, a raíz de publicaciones como la de Amit N. Patel[2], un estudio observacional liderado en la Universidad de Utah, de Salt Lake City -trabajo retirado por retracción, debido a observaciones sobre la pobre metodología y aspectos éticos cuestionables – en Perú se administrara masivamente a 350,000 personas como tratamiento, y que en Bolivia y Paraguay se utilizara para la prevención del COVID-19[3], como ahora en Panamá, con la aprobación de las autoridades de salud.

 

En una carta del 10 de abril de este año, firmada por el Dr. Steven Solomon, director del Centro para Medicina Veterinaria del FDA, la Oficina de Alimentos y Drogas, (Food and Drug Administration), él advertía sobre no usar Ivermectina para animales, como tratamiento del COVID-19 en humanos[4].  Esta advertencia obligada por el riesgo real de que las personas adquirieran Ivermectina, por su propia iniciativa, después de conocer algunos de los estudios en tránsito sobre su potencial uso para el COVID-19, y que este antiparasitario adquirido, fuera el que se usa en animales para diversas condiciones, entre ellas para la prevención de las lombrices que invaden el corazón animal.  La ivermectina usada para animales no sustituye a la ivermectina usada en humanos.

 

Pero el otro asunto que es necesario señalar es que estos hallazgos de la acción de la Ivermectina sobre el virus SARS-CoV-2 son a partir de ensayos in vitro.  De hecho, sobre discos de Petri con células infectadas por el virus que se estudia, en el caso del trabajo de Caly y sus colaboradores, las células utilizados en su laboratorio se identifican como células Vero-hSLAM. Los ensayos in vitro se hacen generalmente en el laboratorio con elementos tisulares -tejidos- o celulares -células- y no con un ser humano, y en las fases iniciales del estudio de fármacos en desarrollo.  Claramente entonces, que se requieren investigación adicional para tener la certeza de su eficacia y seguridad en el tratamiento de COVID-19 en humanos.

 

La ivermectina es un agente antiparasitario seguro, utilizado para el control de varias enfermedades tropicales (malaria, fiebre amarilla, dengue, piojos)y que, además, tiene actividad anti-viral contra un rango amplio de virus in vitro, en platos de Petri o en tubos de ensayo, y por diferentes acciones, que no es el interés de discutir aquí, ni me corresponde.  Sin embargo, es importante que se conozca que las concentraciones de ivermectina obtenidas por Caly en su estudio in vitro, no permiten establecer las dosis potencialmente eficaces in vivo, como lo advierten otros investigadores.  Es necesario evaluar con estudios éticos, prospectivos, al azar, multicéntricos, doblemente ciegos que hoy no son difíciles de obtener, teniendo en cuenta el número grande de pacientes, globalmente para establecer eficacia, seguridad, dosis apropiadas y esquemas de tratamiento como frecuencia de las dosis y duración del mismo.

 

Carlos Chaccour en su Editorial del American Journal of Tropical Medicine and Hygiene al igual que llama la atención sobre efectos deletéreos al sistema nervioso central como a sus interacciones con otras drogas, que se usarían en los pacientes con COVID-19[5], nos recuerda que la evidencia hasta ahora obtenida sugiere que los niveles de ivermectina que tendrían una actividad con significado contra el SARS-CoV-2, “podrían no lograrse hasta no utilizar aumentos extraordinarios y potencialmente tóxicos en humanos”.

 

Comparto la opinión de que el uso compasivo y libre de medicamentos promisorios sin suficiente evidencia de su no toxicidad y de su eficacia, debe considerarse cuidadosa y críticamente, desde el ángulo de riesgo y beneficio. No es el mismo idioma el que se habla cuando se investiga un medicamento con un estricto diseño de investigación clínica y obtención de información en forma prospectiva, para eventualmente evaluar la data y hacer conclusiones y recomendaciones, que cuando se utiliza de forma arbitraria sin unificación de criterios ni obtención de data apropiada, o en base a estudios retrospectivos[6] que tienen significativos obstáculos al momento de llegar a conclusiones aunque se les pueda considerar el punto de partida para estudios prospectivos.  Tampoco valido que el uso anecdótico de terapias deja de ser anecdótico porque se origina en las anécdotas de galenos.

 

Volvemos a la premisa milenaria “Primun non nocere”.  La urgencia de respuesta para la pandemia no tiene por qué pasar por encima del rigor científico exigido a la práctica racional de la medicina y a la exigencia de conducir ensayos con valores éticos y metodología estricta.

 

 

 

 

 

 

 

[1] Caly L, Druce JD, Carron MG, Jans DA &Wagstaff KM: The FDA-approved drug ivermectin inhibits the replication of SARS-CoV-2 in vitro. Antiviral Research volume 178, June 2020, 104787.

[2] Patel AN, Desai SS, Grainger DW & Mehra MR: Ivermectin in COVID-19 Related Critical Illness

[3] Chaccour C: Ivermectin and COVID-19: How a Flawed Database Shaped the Pandemic Response of Several Latin-American Countries. IS Global. Barcelons Institute for Global Health. 29/5/2020

[4] FDA Letter to Stakeholders: Do Not Use Ivermectin Intended for Animas as Treatment for COVID-19 in Humans

[5] Chaccour C, Hammann F, Ramón-García S y Rabinovich NR: Ivermectin and COVID-19: Keeping Rigor in Times of Urgency. (Editorial). Am J Trop Med Hyg. 2020. 102(6):1156-1157

 

[6] Rajter JC, Sherman M, Fatteh N, Vogel F, Sacks J & Rajter Jean-Jacques: ICON (Ivermectin in COvid Nineteen) study: Use of Ivermectin is Associated with Lower Mortality in Hospitalized Patients with COVID19. Doi: https://doi.org/10.1101/2020.06.06.20124461(preprint artlcle not peer-reviewed)

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.