RESFRIADOS: medicinas que no sirven

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Descongestionantes, antihistamínicos, antitusivos o supresores de la tos NO DEBEN USARSE EN NIÑOS MENORES DE 4 AÑOS porque NO SIRVEN y SON TÓXICOS!

 

La advertencia no es nueva y se genera en la oficina estadounidense de control y administración de alimentos y drogas (U.S. Food and Drug Administration -FDA).

 

Es conocido que para el resfriado común o catarro, medicamentos como analgésicos, descongestionantes, antihistamínicos, expectorantes, antitusivos o supresores de la tos se utilizan con frecuencia y son densamente propuestos y promovidos por las compañías farmacéuticas a pesar de conocerse su ineficacia, su toxicidad y su potencial efecto mortal (Lowry JA & Leeder JS:Over-the-Counter Medications: Update on Cough and Cold Preparations. 2015.Ped Rev 36(7):286-297).

Estos 2 elementos: (1) el uso general de estos medicamentos, y (2) su potencial seria toxicidad, deben crear en el pediatra conciencia para no usarlos y sabiduría para reconocer tempranamente signos y síntomas de su intoxicación.

 

Información publicada revela que no hay ningún beneficio de estos medicamentos (bromofeniramina, difenhidramina, clorfeniramina, guafenisina, clemastine, fenilefrina, codeína, fenipropanolamina, dextrometorfano, o salbutamol oral) sobre la tos y catarro nasal cuando se comparan con placebo.  Solamente un estudio demostró beneficio de la pseudoefedrina, sin embargo, ese estudio no incluyó como control, un placebo.  (1) Un estudio doblemente ciego y al azar, controlado con placebo y en niños de 6 meses a 6 años de edad que recibieron la combinación de medicamentos (bromfeniramina y fenilefrina) analizaron tos, moco nasal o rinorrea, congestión nasal y sueño y no se observó ningún efecto comparado con el grupo placebo excepto porque los medicados tuvieron más sueño.  Estos resultados se han repetido en otros estudios.  Quizás a los padres les alivia no oír quejas y no las oyen porque esos niños medicados duermen más tiempo pero están expuestos a riesgos serios. (2) La eficacia de dextrometorfano y de difenhidramina fue ninguna cuando se comparó con placebo al usar una dosis nocturna fija por edad y con respecto a los síntomas catarrales.  (3) Una revisión de Cochrane en el 2008 de 25 estudios al azar controlados con placebo sobre la eficacia de estos medicamentos para el tratamiento de la tos sintomática, es decir, necia y persistente, dio estos resultados: 7 estudios no mostraron ningún efecto beneficioso sobre el placebo de dextrometorfano,  dextrometorfano/codeína, dextrometorfano/salbutamol, bromfeniramina/fenipropanolamina, clemastine, clorfeniramina, y, difenihidramina.  Un ensayo con un mucolítico, la letosteína, mostró algún beneficio.  Esta revisión concluyó que no existía ningún beneficio de esos medicamentos para el tratamiento del resfriado común.

 

Antihistamínicos:  difenhidramina, clorfeniramina, doxilanmina, bromfeniramina

Suelen usarse para el manejo de trastornos alérgicos, mareo con el movimiento, sedación ligera, vértigo, prurito,náuseas.

  • Ellos previenen pero no revierten efectos histamínicos como la urticaria o el prurito asociado a condiciones de la piel
  • La sobredosis con estos medicamentos es frecuente
  • Dosis terapéuticas puede producir efectos adversos en individuos susceptibles y pueden producir delirios, aún usados como tópicos u orales
  • La toxicidad es dependiente de la dosis
  • 60% de individuos con dosis < 300mg difenhidramina presentan: somnolencia, taquicardia, palidez, sudoración excesiva, náuseas, vómitos
  • 25% de individuos con dosis entre 300-1,000mg presentan: agitación, confusión, alucinaciones, cambios en el EKG
  • Con dosis > 1 gm se presentan síntomas severos: delirio, psicosis aguda, convulsiones y coma
  • Con sobredosis, las concentraciones del antihistamínico en sangre tienen un punto más alto (pico) por más horas y la vida media (el tiempo en que la concentración baja a la mitad anterior) se prolonga; todo esto en detrimento del paciente

 

Antihistamínicos no sedantes:  loratadina, desloratadina, cetirizina

Suelen usarse en el tratamiento de la rinitis alérgica.

>10 mg en niños han producido signos de reacción extrapiradimal (temblores, agitación, acaticia)

40-180mg  en adultos han producido sedación somnolencia, taquicardia y dolores de cabeza

Toxicidad significativa NO ha sido reportada con estos antihistamínicos no sedantes de 2a. generación

 

Descongestionantes:  Su uso puede resultar en reacciones adversas importantes en los niños.  NO se ha podido encontrar ningún ensayo clínico que revele un efecto beneficioso de su uso en niños.  Fenilefrina es el más usado y abusado de los descongestionantes en niños.  Estos descongestionantes orales producen:

  • taquicardia
  • hipertensión arterial
  • dilatación pupilar (midriasis)
  • insomnio
  • dolores de cabeza
  • agitación

Dosis grandes producen: 

  • convulsiones
  • alucinaciones
  • delirio y agitación
  • taquicardia
  • disrritmias cardíacas como taquicardia supraventricular y ventricular
  • isquemia miocárdica por vasoespasmo severo
  • déficits cerebro vascular focal o hemorragias intracerebrales
  • insuficiencia renal
  • destrucción o necrosis muscular (rabdomiolisis) e hipertermia maligna con la agitación prolongada

Descongestionantes tópicos (imidazolina) no están aprobados para usar en niños.  En adultos se utilizan para descongestionar rápidamente las fosas nasales.

 

Antitusivos o supresores de la tos  NO deben usarse en los niños por el riesgo de empeorar su condición de salud.  La tos es un mecanismo o una respuesta normal del árbol respiratorio para movilizar secreciones o cuerpos extraños en él.  Es un instrumento útil.   Al abolirlo, dejamos al niño sin ninguna forma de limpiar sus vías aéreas, permitimos que las secreciones no se movilicen y obstruyan e inflamen por más tiempo esas vías o tubos respiratorios, y facilitamos la infección en ellas.  El uso de antitusivos también tiene efectos adversos por sobredosis.

El dextrometorfano puede elevar la presión arterial, producir sedación significativa del individuo con lo que afecta negativamente su capacidad respiratoria.  Dosis por debajo de 10mg/kg rara vez producen efectos adversos en los niños.  Dosis superiores pueden resultar en estupor, ataxia, nistagmus, distonía, convulsiones, hiperexcitabilidad, psicosis aguda tóxica, depresión respiratoria, taquicardia.

La codeína es un opiode cuyos efectos tarapéuticos y tóxicos son más agudos y severos que los del dextrometorfano y los inducen sus metabolitos, los productos de su absorción y  digestión, entre ellos, la morfina.  No debe usarse en niños sin prescripción y vigilancia médica por el riesgo de efectos adversos y su toxicidad, en casos extremos. Así como deprime la tos a nivel cerebral, deprime el estado de alerta y la somnolencia puede ser profunda y peligrosa en niños enfermos con abundantes secreciones.  Sus efectos adversos (náusea, vómito, mareo, somnolencia) pueden aparecer aún utilizando dosis terapéuticas y también es importante señalar que no existen suficientes estudios que evalúen las propiedades de la codeína en niños.   

La guafenisina es un expectorante cuya propiedad para facilitar la remoción de flema de las vías respiratorias no es consistente, como lo demuestra un estudio reciente donde el volumen y la viscosidad del esputo no diferente entre quienes lo recibieron y quienes no lo recibieron. En los niños pequeños que no saben expectorar, no tiene utilidad la guafenisina.  Su eliminación del cuerpo es mucho más rápida que para la codeína y el dextrometorfano, por lo que sus efectos adversos duran menos, pero puede inducir náusea, vómito y molestias gástricas.  Estos efectos se ven más frecuentemente cuando se usa en combinación con otros medicamentos similares o no.

 

Los resfriados comunes vienen y se van, se curan en cuestión de días y entre menos medicinas mejor.  Limpiar las fosas nasales con solución salina e ingerir agua en cantidades benévolas es todo lo que se necesita en los niños.  

Ah!, y paciencia, es solo cuestión de tiempo.

 

 

 

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

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