Hijos de parejas homosexuales

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¿El matrimonio es una institución de la moral cristiana o es una construcción social? ¿Es el matrimonio un vehículo o un fin, del amor o de la procreación? ¿Entre homosexuales es matrimonio o no lo puede ser?

 

Si podemos discutir con altura este asunto, de seguro que no vamos a ponernos de acuerdo. Esto no ha ocurrido en ningún lugar del mundo. Y si lo discutimos a trompones e insultos, tampoco. Entonces, el propósito no es que lleguemos a un acuerdo, si no que nos escuchemos.

 

Como lo ha señalado Álvaro Delgado-Gal, “¿de qué se trata, de transformar el concepto recibido de matrimonio, o de hacer accesible la estructura antigua a parejas del mismo sexo? Lo segundo parece tener más peso contra el matrimonio entre homosexuales: “aquí, en este concepto de matrimonio, no caben todos”. Y el veneno está en una “intriga genuina”: “se quiere un control de la natalidad”, como sugiere hasta algún consejero del Presidente Varela; o, ¿se trata de honrar con coherencia los principios democráticos que nos llenan las bocas y nos vacían el corazón? Y nunca terminarán las diferencias entre la razón y el dogma, porque nunca tendremos todos el coraje y la capacidad de separar lo uno de lo otro, particularmente cuando se administra el Estado que debe ser una administración no solo transparente sino laica.

 

No comparto la afirmación de que el hombre trata de endiosarse cuando en la evolución de su pensamiento, no solo libertario sino consecuente con su convencimiento sobre la igualdad de los derechos –prominente motivo de luchas y compromisos de las democracias- debuta para algunos, y continúa para otros, en la extensión de su agenda de derechos humanos y de respeto a la dignidad de la persona. No dudo que es difícil para aquellos que se han quedado en el origen del mundo y han descuidado el andar del mundo. Si el matrimonio tradicional como institución está vigente para administrar la cría y la crianza, ¿no parece esto tan o más utilitarista que buscarlo para lograr los mismos beneficios que el Estado ofrece a aquellas parejas heterosexuales, que unidas parecen más desunidas o mucho más lejos del ideal de tal crianza? Y si la crianza se permite aún en parejas heterosexuales con críos que no son suyos, sino adoptados, ¿dónde en la Ley o en los resultados de investigaciones de rígida y estricta construcción científica está dicho que la pareja homosexual influye negativamente en la crianza de los críos adoptados?

 

Voy a presentar información publicada en la revista científica de la Academia Americana de Pediatría sobre el efecto en el niño y el adulto bajo la crianza con padres de un mismo sexo. Es importante conocerla porque uno de los argumentos que podría valerle una discusión seria sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo es si a esa unión le cabe la crianza de hijos concebidos por ellos, por solamente uno de ellos o por ninguno de ellos; y si esa crianza perjudica el crecimiento y desarrollo normales de esos críos, en una sociedad, aún discriminatoria e intolerante, y, peor, con iguales o peores resultados de sus matrimonios entre parejas heterosexuales.

 

 

En los EEUU se estima que al menos 1-9 millones de niños tienen un padre que es lesbiana u homosexual[1] y la mayoría de ellos han sido concebidos de relaciones heterosexuales.

 

El deseo de tener hijos o niños es (1) instintivo; (2) para satisfacer deseos de tener a quién querer y criar, y quién nos quiera; (3) satisfacer los deseos de tener alguien que nos cuide cuando envejecemos. Nada diferente al mundo heterosexual.

 

Muchas lesbianas conciben sus propios hijos mediante técnicas como la inseminación artificial con espermatozoides de donantes, o los logran mediante la adopción o a través de la gestación subrogada (vientre de alquiler), igualito que lo hacen muchas mujeres con parejas heterosexuales.

 

Uno o ambos de esas parejas homosexuales o lesbianas después de tener un hijo o adoptarlo: (1) se divorcian, (2) se mantienen solteros, una vez divorciados, (3) conforman pareja con otro homosexual o lesbiana, o (4) se mantienen como pareja.   Nada diferente al mundo heterosexual.

 

Muchas de las preocupaciones que afectan a los homosexuales son las mismas que afectan a los heterosexuales: (1) finanzas; (2) tiempo para dedicarle a la paternidad o a la maternidad; (3) responsabilidades que conlleva esta nueva situación; (4) forma cómo afectaría la relación de pareja el tener niños en la familia, su propia salud y su capacidad para ser padres o madres.

 

Sin embargo, para las parejas homosexuales o lesbianas se suman otras preocupaciones engendradas por las experiencias que viven en una sociedad instigadora y discriminatoria que rechaza la homosexualidad.

 

Hasta aquí, nos parecemos todos. ¡Qué bueno! ¿Qué otras cosas sabemos andando el camino de la investigación?

 

 

Actitud, comportamiento, personalidad y ajustes de las parejas homosexuales

 

Con respecto a las parejas heterosexuales:

 

  • No difieren en:
    • tiempo de dedicación a los hijos
    • provisión de formas de diversión
    • favorecimiento de la autonomía[2]
    • manejo de los problemas propios de la paternidad o de la maternidad[3]
  • Difieren de ellas
    • más aplicación de la disciplina
    • mayor énfasis en el desarrollo cognitivo
    • mayor responsabilidad para guiarlos
    • más compromiso con las actividades de los niños[4]

 

 

Identidad de género y orientación sexual de los niños

 

 

  1. en preadolescentes[5] la identidad del género en niños criados por madres lesbianas concuerda consistentemente en con el sexo biológico
  2. ninguno de 300 niños estudiados[6],[7] por evidencias de confusión de género revelaron tal cosa
  3. en adultos que tuvieron algún padre o madre homosexual o lesbiana divorciados[8] se observó ninguna diferencia en cuanto a identidad de género, rol social u orientación sexual comparados con adultos de padres heterosexuales divorciados
  4. porcentajes similares de adultos jóvenes que tuvieron padres del mismo sexo o padres heterosexuales revelaron atracción por alguien del mismo sexo[9]

 

 

Desarrollo emocional y social de niños criados por padres del mismo sexo

 

Es difícil la evaluación de estos aspectos porque la mayor parte de los niños criados por parejas del mismo sexo provienen de padres biológicos divorciados. El gran volumen de la literatura científica:

 

  1. no encuentra diferencias en el desarrollo emocional y social de niños de padres divorciados criados por parejas de un mismo sexo que los criados por parejas heterosexuales[10]. Los parámetros analizados son la autoestima, los comportamientos difíciles, los éxitos académicos, la relación cálida con los padres y dentro de las familias[11].
  2. Incluso, cuando se estableció una nueva relación de pareja del mismo sexo después del divorcio de la primera pareja, la autoestima de los hijos mejoró significativamente[12].
  3. Cuando las maestras y las madres califican a los niños criados por parejas de lesbianas, la competencia social como los problemas de comportamiento no son distintos ni más prevalentes entre ellos que entre los niños de parejas heterosexuales[13].
  4. Los niños criados con padres homosexuales son mucho más tolerantes de la diversidad, mucho más cercanos y amorosos como cuidadosos de otros niños más chicos que ellos, que los niños criados por padres heterosexuales[14], que suelen ser más agresivos, más negativos y más ronconcitos.

 

 

El problema que es muy difícil resolver para los padres del mismo sexo cuando crian a sus hijos es el de una sociedad machista, discriminativa, que no es coherente cuando se confronta al respeto exigido a los derechos humanos y a la observación de la dignidad de las personas, y me atrevo a afirmar, que se deja llevar por corrientes extremistas, sean estas políticas, ideológicas o religiosas.

 

 

Todavía hoy se conserva la tradición antiquísima de llevar al matrimonio a parejas escogidas por los padres. No es el amor, ni siquiera el deseo de prole, lo que produce estos matrimonios. Son otras y variadas las motivaciones: intereses económicos, afinidades entre familias y dentro de la misma familia, escalamiento social, tener acceso a beneficios establecidos por la Ley para las parejas, la búsqueda de nacionalidad, incluso, tener hijos. Y como si fuera poco, también son conocidas las situaciones donde solo deben contraer matrimonio aquellos que profesan una misma religión. Es decir, la religión trasciende al amor y no el amor a la religión. Te imaginas lo que me dirán si digo ahora que “el ser humano puede transcender su ser biológico”. Mínimo: ¡anatema!

 

 

[1] American Academy of Pediatrics. Technical Report: Coparent or Second-Parent Adoption by Same –Sex Parents. Pediatrics 2012. 125(2):e44

[2] Turner PH, Scadden L, Harris MB: Parenting in gay and lesbian families. J Gay Lesbian Psychother. 1990; 1:55-56

[3] Harris MB, Turner PH: Gay and lesbian parents. J Homosex. 1985;12:102-113

[4] Bigner JJ, Jacobsen RB: Adult responses to child beaviour and attitudes toward fathering: gay and nongay fathers. J Homosex 1992;23:99-112

[5] Patterson CJ: Children of the lesbian baby boom: behavioral adjustment, self-concepts, and sex role identity. En:: Green B, Herek GM, eds. Lesbian and Gay Psychology: Theory, Research, and Clinical Applications. Thousands Oaks, CA: Sae Publications 1994:156-175

[6] Patterson CJ: Children of lesbian and gay parents. Child Dev 1992;63:1025-1042

[7] Bailey JM, Bobrow D, Wolfe M, Mikach S: Sexual orientation of adult sons of gay fathers. Dev Psychol. 1995;31:124-129

[8] Gottman JS: Children of gay and lesbian parents. Marriage Fam Rev. 1989;14:177-196

[9] Tasker FL, Golombok S: Growing Up in a Lesbian Family: Effects on Child Development. New York, NY: Guilford Press; 1997

[10] Green R, Mandel JB, Hotvedt ME, Gray J, Smith L: Lesbian mothers and their children: a comparison with solo parent heterosexual mothers and their children. Arch Sex Behav 1986; 15:167-184

[11] Golombok S, Tasker F, Murray C: Children raised in fatherless families from infancy: family relationship and the socioemotional development of children of lesbian and single heterosexual mothers. H Child Psychol Psychiatry. 1997;38:783-791

[12] Huggins S: A comparative study of self-esteem of adolescent children of divorced lesbian mothers and divorced heterosexual mothers. J Homosex 1989;18:123-135

[13] Flaks DK, Ficher I, Masterpasqua , Joseph G: Lesbians choosing motherhood: a comparative study of lesbian and heterosexual parents and their children. Dev Psychol 1995;31:105-114

[14] Stacey J, Biblarz TH (How) Does the sexual orientation of parents matter? Am Sociol Rev 2001;66:159-183

Pedro Vargas
Pedro Vargas
El Dr. Vargas tiene como pasatiempos muy entrañables la lectura y la fotografía. La lectura de biografías, cuento, ensayo, historia y bioética, tema este último que lo lleva a tener una sección en Pediátrica de Panamá, la revista científica de la Sociedad Panameña de Pediatría. El paisaje urbano, el retrato, la Naturaleza son sus temas favoritos. La fotografía es un instrumento para ver la vida, su interés primordial, como dijera Henri Cartier Bresson alguna vez: “La fotografía no es nada, es la vida lo que me interesa a mí.”

2 Comments

  1. DIANA dice:

    Nunca voy a compartir ese punto de vista que aprueba y reconoce los matrimonios homosexuales y mucho menos que entre ambos se críe un niño. Y no por el hecho de que el niño vaya necesariamente a desarrollar un comportamiento homosexual, sino porque el niño crecerá viendo que tener una familia de dos papàs o dos mamàs es normal, y por màs que quieran defender lo indefendible, NO ES NORMAL. NO es lo que Dios querìa. Dios creò dos sexos( varòn y hembra ), Adàn y Eva, para formar una familia. Y precisamente quemò a Sodoma y a Gomorra, por todo este tema que se estaba desarrollando de la homosexualidad en esa època. Y la uniòn de estas dos personas del mismo sexo es por tanto, desagradable para Dios y prohibida. Quiènes somos nosotros los seres humanos para ir en contravìa de lo que Èl nos ordenò en todos los libros sagrados y a traves de TODOS sus mensajeros?

    No se trata de ser discriminativo. Yo no lo hago. Si veo alguno, no lo rechazo. Pero no estoy de acuerdo con que críen niños.

    • Pedro Vargas dice:

      Diana gracias por tu opinión. El propósito como pediatra de escribir esta entrada es el de que nos enteremos lo que la investigación rigurosa revela de asuntos que nos preocupan a todos, no importan nuestras creencias o ideologías. En mis primeros años como residente de Pediatría en los Estados Unidos, ya me preocupaba cuál era o cómo era el resultado en la sociedad de los hijos de parejas de un mismo sexo y temía que no fuera óptimo. Se ha probado que afortunadamente estos niños no se diferencias de los de parejas heterosexuales en aspectos tan importantes para convivir en sociedad.
      En otro momento escribiré mi opinión sobre el derecho que tienen las parejas del mismo sexo a que se les reconozcan como tales. Claro que esto es muy controversial por razones diversas, pero las opiniones encontradas son necesarias para alimentarnos mutuamente.

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